septiembre 19, 2017 2:47 pm

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Donald en Mazatlán… Pero no el Trump

Donald el de Mazatlán
Las acciones que realizan constantemente los miembros de la comunidad extranjera radicada en Mazatlán, de verdad que a veces nos sorprenden

En esta ocasión nos dejaron con la boca abierta con una labor de embellecimiento del cerro de la Nevería

El Donald de la ignominia

Donald el de Mazatlán
Así vemos el futuro de Donald Trump en Mazatlán

Mazatlán, Sinaloa, México, a; 5 de Abril de 2016.- Mientras el Sr, Donald Trupm hace alarde de su falta total de capacidad política y de visión de nación, al centrar su proyecto de campaña rumbo a la presidencia de nuestro vecino país, Estados Unidos de Norteamérica, en una absurda barda con la cual, por un lado, pretende frenar el flujo de migrantes y, por el otro, separar a dos países que están tan ligados que solamente en una mente delirante como la del Sr. Trump se puede albergar una idea tan absurda y anticuada.

El Sr. Trump, en su alucinógena mente, asegura que cobrará al gobierno de México el costo de la ilusoria y vergonzante barda, y no solamente eso, sino que amenaza con represalias si el gobierno de México, en caso de que ganara las elecciones y construyera tal monumento a la ignorancia y a la estupidez, no absolviera el costo.

No somos expertos en política, ni en predicciones de ese tipo. Pero el sentido común nos hace pensar que este Sr. Trump, jamás alcanzaría la presidencia de un país tan importante y culto como lo es Estados Unidos.

Nos alegra saber que son tan pocos los sujetos que todavía creen que con la represión, guerras y las separaciones se puede gobernar en el mundo actual, que la verdad, no dudamos que las aspiraciones del Sr. Trump rodarán cuesta abajo sin poderse detener.
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Por fortuna, los ciudadanos norteamericanos bien nacidos son infinitamente muchos más que los obsoletos mentalmente.

El Donald de la Empatía

Donald el de Mazatlán
Donald, el de Mazatlán supervisa su labor comunitaria

Esta mañana, haciendo un recorrido en busca de noticas agradables, sucedió una de esas coincidencias que a cualquiera que le toque experimentarlas les emocionan, tal como a quien esto escribe.

En efecto, el destino me puso en el momento y lugar preciso donde se estaba gestando un noble movimiento en favor del embellecimiento del Cerro de la Nevería.

Al ir subiendo las empinadas calles del cerro de la Nevería, en la primera curva pronunciad que existe, note que un pequeño grupo de jóvenes y unos cuantos extranjeros platicaban animadamente, muy cerca de ellos estaba una tricimoto. Note también que portaban en sus manos escobas y otros instrumentos. Pensé que estaban trabajando en la propiedad de alguno de los extranjeros.

Continué cuesta arriba en busca de las novedades, que a decir verdad, luego de recorrer el cerro del Vigía, Olas Altas y el Centro Histórico, estas no se me presentaban ni de broma.

Donald el de Mazatlán
El Hermoso Paseo Olas Altas de Mazatlán

Un tanto más cuanto decepcionado, decidí tomar unas fotografías de Olas Altas, el lugar que escogí, seguro estoy que fue el mejor. Cuando más centrado estaba en la toma de las imágenes, justo de un enorme transformador de corriente eléctrica que se encuentra prOR ahí, salieron unos ruidos que me alertaron: “Caray, esto va a explotar, mejor me voy”, me dije. Y justo cuando empezaba la graciosa huida, detrás del armatoste salíó un joven con espátula en mano, un martillo y una lija. “Ufff. Pensé que este aparato iba a estallar” le dije. –No señor, me contrato el Sr. Donald para que lo pintara- me respondió.

“¿Y quién es ese Sr. Donald?, le pregunté. –no lo conozco, simplemente me lo tope, me dijo que si ocupaba trabajo, le dije que sí y me contrató para pintar tres de esos aparatos- me aclaró.

Donald el de Mazatlán
Sensacional luce la ruta del Cerro de la Nevería

Seguí mi ruta sin dar más importancia a este asunto y entre unos arbustos secos a lo lejos vi la hermosa catedral de Mazatlán, que vista desde esa altura, luce majestuosa, imponente. Decidí hacerle una toma fotográfica, así que busqué un claro. Lo vi metros adelante, me estacioné y puse manos a la obra.

Al ir buscando el mejor ángulo para la toma, reparé que en la acera había unas hermosas flores, tal vez recién plantadas, las que estaban rodeadas de piedras blancas. “Vaya que bien se ve esto” pensé.

Y fue hasta ese momento que noté que todo el trayecto de la serpenteante calle del cerro de la Nevería estaba extremadamente limpio. Y fue hasta ese momento también que reflexioné sobre la presencia del grupo de personas que vi al subir la cuesta.

Seguí mi camino, y me encontré con más plantas, me paré varias veces a hacer algunas tomas de las mismas y en una de esas paradas vi que venía un joven conduciendo la moto que ví también al subir, pero venía acompañado de un extranjero. Así que decidí pararlos.

Donald el de Mazatlán
Donald y su compatco grupo

Sin dudarlo, accedieron a mi petición, pregunté que si sabían quién, o de quién había sido la idea de sembrar las platas y a que se debía que toda la ruta estuviera tan limpia. El joven me respondió: “Es idea del Sr.” Me dijo señalando al extranjero. “Si habla usted inglés pregúntele”, me recomendó.

 Y así lo hice, pero primero me presenté “Hola soy Héctor del portal Mazatlán Interactivo” , a lo que me respondió con una agradable sonrisa y agregó: -Yo soy Donald, pero no ese Donald.

Luego le pregunté si lo podía entrevistar, a lo que si dudarlo me respondió: -No, no quiero figurar, yo hago esto como una contribución a Mazatlán por todo lo que me ha dado-.

Ante tal argumento, no insistí, le di las gracias a él y al grupo que lo acompañaba y decidí no tomarles fotos que los mostraran, respetando pues su petición de anonimato.

Debo decirles que Donald, este Donald, me hizo la mañana, el día, la semana, el año. Y me hizo también albergar la esperanza de que a Estados Unidos no lo gobernará un Donald como el otro.

No sé quién es el Donald de la labor tan noble. Ni quienes son las personas que le acompañan, pero sean quienes sean, reciban mi agradecimiento y promesa de que seguiré su ejemplo…

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