Mexiquillo, Durango.
Por: Iván Lizárraga
Salir de la rutina, ver otro tipo de paisajes, sentir un clima diferente o simplemente, alejarnos de las computadoras, televisión, malas noticias etc. Era el objetivo principal.
Apenas salíamos de la ciudad (7.00 am.) y todo era diferente; el olor, los paisajes, el clima, los colores. En Mazatlán todavía el calor se dejaba sentir fuerte, así que cualquier airecito fresco que sentíamos era suficiente para estos acalorados “patasaladas”.
El viaje fue largo, subimos la sierra donde se dejaba ya sentir el frío, observamos la carretera llena de pinos, lagos, montañas y las nubes que casi tocábamos.
Eran las 12:00 pm. Mexiquillo estaba frente a nosotros. El termómetro marcaba10 grados, así que el plan original de acampar, cambió, el frío y la escasez de ropa abrigada, nos hizo buscar una cabaña.
La cabaña era perfecta, con chimenea, dos habitaciones, cocineta, sala y todo lo necesario para una estancia confortable. La velada fue agradable; buena platica endulzada con mezcal oaxaqueño obsequiado por el fotógrafo Gerardo Nigenda.
Me costó trabajo despertar, el frío era el cómplice favorito para permanecer dormido todo el día. Pero el objetivo no era dormir, si no, conocer y hacer fotos.
Mexiquillo tiene todo lo que me pude imaginar y más; Grandes cascadas, lagos, paisajes muy bellos, un clima frío pero con color, buena comida, gente amable.
Las cabañas se rentan por $750.00 pesos en temporada alta y en temporada baja (que es en la época de nieve) el valor es de $600.00.
Se que volveré y será esta navidad, quiero conocer la nieve y que mejor que la mexicana, en Mexiquillo.