A través de la historia
Texto y Fotos: Mario Martini (Grandeza Mazatleca)
Superada la crisis económica de 1874 y los estragos de la fiebre amarilla de 1883, la Grandeza Mazatleca recuperó la figura gracias a la minería, el repunte del comercio, al pujante desarrollo de la zona rural de los municipios de Mazatlán y Concordia y al sostenido crecimiento de la industria. A partir de la segunda mitad del siglo 19 y hasta el inicio del porfirismo se instalaron algunos talleres artesanales modestos que muy pronto se convirtieron en importantes fábricas de zapatos, cigarros, cerveza, jabones, telas, aceites, escobas, fósforos, sombreros, hielo y carruajes que dieron empleo a la mano de obra rechazada por el comercio y la minería.
En este período destacaron la fábrica de calzado de los hermanos Coppel (La Bota de Oro) que daba empleo a unos 45 trabajadores; las fábricas de tabaco de los hermanos Felton (La Universal ), a 40 ; la de Severo Montero (El Dios del Amor), a 154; La del zacatecano Antonio Díaz de León (El Vapor), a 110; y la Imprenta de Miguel Retes que empleaba a 30 operarios en 1861. Las fábricas de hilados y tejidos de los Melcher's (La Bahía) utilizaban permanentemente a 75 obreros y la del vasco Celedonio Corvera (La Unión), a 70. La Fundición de Sinaloa de Francisco Loubet sostenía una planta de 150 trabajadores permanentes; las fábricas de fósforos, escobas, hielo y carruajes de los hermanos Felton garantizaban trabajo para 200 obreros y un número indeterminado de niños y niñas aprendices; y la fábrica de cerveza del alemán Jacobo Lang operaba con 10 trabajadores.
Mazatlán, 1881: establecimientos industriales
1 Establecimiento
2 Fábricas de hilados
1 Fábrica de fósforos
4 Fábrica de cigarros
2 Fábricas de sombreros
7 Tenerías
3 Fábricas de calzado
7 Talleres de zapatos
1 Fábricas de gas
1 Talabarterías
2 Fundiciones
1 Molino de harina
Fuente: Arturo Carrillo Rojas. Los caballos de vapor. El Imperio de las máquinas durante el cañedismo (tesis de
maestría). Escuela de Historia/UAS. Culiacán, 1991.
