Lecturas del mar y el puerto; o los turismos literarios
Por: Mario Hinojos | Fotos: Iván Lizárraga
“Leer, leer, leer, vivir la vida/ que otros soñaron. / Leer, leer, leer, el alma olvida/ las cosas que pasaron. / Leer, leer, leer; ¿seré lectura mañana también yo?/ Seré mi creador, mi criatura, / ¿seré lo que pasó?” (Miguel de Unamuno.)
Por siglos, el mar en la literatura. Inundando las páginas y las ideas de los más diversos creadores del lenguaje. El mar, el trópico y sus imagines han poblado la literatura inspirando a los más grandes escritores. Novelas de aventuras y libros de viajes. Ciencia ficción y poesía. Argumentos que se han valido de la costa y el océano para hacer competente su lectura.
Olas, sol, calores tropicales. Navegantes, aguas, aventuras marinas. Fantasía y maravilla. Viajes, viajeros, profundidades. Desde Homero hasta Heminway, un paseo por Julio Verne, por Daniel Dafoe, por Justi Scoott. Emilio Salgri, Rafael Alberti, Neruda, Alfonsina Storni, García Márquez, Pellicer.
Interminable la lista de celebres nombres que han dedicado al mar sus páginas. Este espacio, intenta entonces un recorrido por las lecturas marinas, tropicales, costeñas para números siguientes, en este recurrente afán por acercarnos a lo que nos compete de mar.
Mazatlán ha tenido desde hace mucho tiempo sus pretextos literarios. Desde lo que fueron y siguen siendo turistas culturales. Poetas que han abrazado su mirada de este rincón del pacífico en sus obras, hasta el ya identificado Mazatlán literario de Juan José Rodríguez, o el trópico subterráneo de don Nino Gallegos.
Amado Nervo arribó a Mazatlán en 1892, cuando tenía apenas 24 años. Kerouac y algunos de los beatniks lo hicieron muchos años después. Neruda sería otro celebre turista. Y los contemporáneos invadiendo desde El correo de la tarde hasta la tarde misma de horizonte rallado.
Enrique Pérez Arce, Genaro Estrada, Manuel Estrada Rousseau, Isauro Peña, Sixto Osuna, Esteban Flores, Cecilia Zadi, Baltasar Izaguirre Rojo, poetas todos ellos, encontraron en Mazatlán un denominador para la creación.
Y si hubiera de seguir la lista otros más hombres de letras reafirman el argumento de un Mazatlán como ciudad literaria. Acogiendo, para ser habitado, a otros reconocidos escritores como Ignacio Ramírez “El Nigromante”. Francisco Sosa y Avila, Eustaquio Buelna, Francisco Javier Gaxiola, Francisco Gómez Flores, Genaro Estrada, Martiniano Carvajal, Julio G. Arce, Enrique González Martínez, José C. Calderón, José Juan Tablada, Javier Villaurrutia y Gilberto Owen.
En esa especie de turistas recurrentes que nos creemos de este sitio, vale la pena entonces intentar el recorrido por quienes han visto algo más en la ciudad y la han creado y recreado un poco con sus cualidades y con sus palabras. Conocer las ciudades a través de sus literaturas, es también un subgénero del turismo.