Pepe Franco en la cultura
Por: Alejandra García | Fotos: Mazatlán Interactivo
Sin duda alguna, un personaje clave en la vida cultural del puerto es José Luis Franco, mejor conocido como Pepe Franco, pilar de la Feria del Libro y de las Artes (Feliart).
Antes de arribar a la estación de la literatura como su máxima pasión, es necesario adentrarnos en la vida de este protagonista de la cultura mazatleca.
¿Cómo llega Pepe Franco a Mazatlán?
“Nací en la Cruz de Elota, lugar donde viví mis primeros años en casa de mis abuelos y una vez cumplidos los 12, me traslade a Mazatlán a continuar sus estudios”.
¿Cómo fue el encuentro con las letras, fue algo accidental o vocacional?
“Contrario a lo que muchos suponen, estudie la carrera de administración de empresas debido a la presión de mis padres por ejercer una carrera comercial. Sin embargo, jamás ejercí tal licenciatura pues sabia que mi vocación estaba en las letras.
Una vez sabedor de su vocación, había que dejar el mundo de las ideas y plasmarlo sobre papel, ¿Cuáles fueron o han sido sus aportaciones literarias?
“Mis primeras publicaciones las hice en 1983 con el libro “Quién habita el Ángela Peralta” mismo que fue reeditado en 1991. En 1989 escribí “Memorias desparpajadas de Roque La Tripa” donde aborde la vida de un vagabundo mazatleco cuya segunda edición, aún sin publicar, termine a finales de 1986. Actualmente y desde 189, soy escritor en mis ratos libres. Además, soy catedrático de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde imparto la material de literatura y otras artes y funjo como subdirector de la Revista Arenas, editada por el Área de Maestría de Ciencias Sociales”.
Pasando de las letras a la gestión cultural, ¿cómo inicio ese sueño llamado Feliart?
“En 1997 cuando buscaba afanosamente de echar a andar el proyecto jugando una partida de dominó con Luís Alonso Enamorado, quien en ese entonces colaboraba con El Sol del Pacífico, al verlo tan desilusionado por la falta de apoyos se comprometió a ayudarle y hablar del proyecto con el director de periódico, que justo ese año cumplía 50 años de publicaciones. Ese fue el primer empujón a la Feria del Libro que hasta el momento continúa trayendo al puerto entretenimiento y la oportunidad de compartir el arte de autores y artistas de renombre”.
En el no fácil camino de la promoción cultural, ¿cuáles han sido los logros más importantes de la Feliart y los retos por venir?
“Una de mis prioridades es lograr que el proyecto de la Feliart penetre aún más en el puerto, que la gente conozca los beneficios, alcances y efectos de la literatura. Es decir, cómo un libro puede cambiar tu perspectiva del mundo de modo tal que cada vez que lees un libro te encuentras con un universo diferente y te cambia radicalmente, te sensibilizas más en torno a tu existencia. En este sentido si tuviéramos más resonancia durante los 10 días que dura la Feliart sería muy benéfica. Del año 1997 a la fecha, se han dado grandes avances en la cultura, nuevos espacios, la consolidación del Centro Municipal de Artes, la
consolidacion de eventos como el Festival Cultural de Mazatlán y otros acontecimientos que hacen del destino, hoy en día, la cuidad con mayor oferta cultural en todo el estado y por supuesto, esto tiene una influencia en su gente.
Sin embargo, es necesario ampliar esta oferta cultural, evitar que se centralice en un solo espacio, como es la Plazuela Machado, llevarla a otras plazas, a otras colonias, forjar la necesidad en el publico, sembrar esa necesidad para posteriormente cosechar los frutos de una sociedad rica en cultura y pensamiento”.