El Cocodrilo de Río,
Habitante de los Estuarios Sinaloenses.
"Sinaloa, juntos protegiendo nuestra biodiversidad"
Texto y Fotos: Alwin van der Heiden

Es fascinante que en estos tiempos donde muchas especies se han extinguido o estén amenazadas, todavía podamos observar a una población estable de cocodrilos silvestres en su hábitat natural en el litoral Sinaloense.
La mayoría de los Sinaloenses lo conocen como caimán, sin embargo aquí en Sinaloa solo existe una especie de cocodriliano nativo que su nombre coloquial es el “cocodrilo de rió” o “cocodrilo americano” y científicamente hablando es un cocodrilo autentico del genero y especie Crocodylus acutus. En México, también existe el cocodrilo o lagarto de pantano Crocodylus moreletii, este se encuentra distribuido a lo largo de la vertiente del golfo de México desde el centro de Tamaulipas hasta Quintana Roo. El famoso y verdadero caimán de nombre científico Caiman crocodilus chiapasius, se localiza en el estado de Chiapas.
A escasos 19 Km. al Norte de Mazatlán, se encuentra el poblado conocido como El Recreo. Muchas de las personas que viven en esta pequeña comunidad se dedican a la pesca del camarón en los estuarios El Guayabal y El Verde. Al paso de los años, esta gente ha aprendido a coexistir con la flora y fauna del lugar. Los pescadores de la Cooperativa José Maria Canizales están orgullosos de tener una población reproductora de cocodrilos y desean realizar su propio proyecto de conservación para garantizar el futuro de estos maravillosos animales prehistóricos. La verdad es un gusto y privilegio poder ir a fotografiar a estos colosos en su medio natural y que los pescadores estén a favor de la conservación de los cocodrilos; eso es muy alentador.
Estos reptiles juegan un papel importantísimo dentro de los ecosistemas acuáticos donde habitan. Son considerados especies clave que mantienen la estructura y función del ecosistema, esto es debido a las actividades que realizan. Dentro de estas están la depredación selectiva de especies de peces, reciclamiento de nutrientes y el mantenimiento de refugios húmedos durante la temporada de sequía, ya que estas cuevas son habitadas por otros mamíferos, e invertebrados que cohabitan con ellos.
Es importante mencionar que los cocodrilianos son los depredadores de mayor tamaño en estas zonas de manglar y hay que tenerles respeto y ser muy cautelosos, ya que estos pueden atacar si estas cerca de sus crías o nido. Unos de los resultados que obtuvo en el 2000, un apreciable colega y biólogo conservacionista Carlos Navarro Serment en su estudio “Abundancia, uso de Hábitat y Conservación del Cocodrilo de Río Cocodrylus acutus Cuvier 1807 en el Estero El Verde, Sinaloa, México”, fueron muy importantes. El realizó conteos mensuales tanto diurnos como nocturnos y realizo entrevistas a los usuarios del estero (pescadores, cooperativistas, turistas, entre otros). De esta forma se trató de contribuir al conocimiento de la especie en la región y determinar que factores han permitido la sobre-vivencia del cocodrilo en esta zona, mientras que ha sido eliminado de la mayoría de los cuerpos de agua cercanos. Durante su estudio, Carlos estimó un total de 11 adultos y 15 juveniles. La proporción de adultos es 15.38 % menor a la de otras poblaciones reportadas de la misma especie, lo que sugiere que la población se encuentra en crecimiento tras eventos de caza ocurridos en años anteriores.
Amenazas antropogénicas
Desde mi punto de vista como fotógrafo de la vida silvestre, toda la fauna y flora esta siendo severamente afectada de una u otra forma en nuestro Sinaloa. Una de las mayores perturbaciones que sufren las poblaciones de cocodrilo en Sinaloa, son la contaminación por la descarga de aguas residuales de procesos agroindustriales y domésticos, la pérdida de su hábitat, (construcción de marinas turísticas y granjas camaroneras). Inclusive hace 2 años se estaba talando la selva baja caducifolia adyacente al estuario “El Verde” para sembrar agave.
También hoy día, existen presiones fuertes de inversionistas desarrolladores que quieren quitarle el estero “El Guayabal” a los cooperativistas. Esto sería una catástrofe ecológica para las miles de aves que usan este humedal como un sitio de alimentación, descanso y refugio tanto de aves residentes como migratorias, y a su vez afectaría negativamente a la población de cocodrilos que habitan en esta área.
Actualmente el cocodrilo se encuentra incluido en la norma oficial mexicana NOM-059-SEMARNAT-2001, dentro de la categoría de especie sujeta a protección especial. Debemos de cuidar nuestros estuarios como oro molido, ya basta de rellenarlos y quitarle al humilde sus tradiciones y su forma de ganarse la vida. En el corto o largo plazo el ecoturismo es la alternativa idónea que puede generar nuevos ingresos e empleos directos a la comunidad de El Recreo. Como dice el refrán, “donde hay voluntad hay camino”, y definitivamente esta comunidad definitivamente tiene las ganas en esta excitante y nuevo esfuerzo. Esperemos que este proyecto les beneficie a la comunidad y por supuesto a la naturaleza misma.