A través de la Historia
Por: Mario Martini (Grandeza Mazatleca) | Fotos: Cultura
Para garantizar una remodelación de primer mundo del Teatro Ángela Peralta, los Mendía contrataron a los constructores de moda: ingeniero Andrés Tapia y a Santiago León. De acuerdo al documento inscrito en el Registro Público de la Propiedad, el 20 de noviembre de 1875 se realizó la venta judicial del teatro: […] Fincas número ocho y altos y bajos denominados “Teatro Rubio y Hotel Iturbide” que forman un ángulo al noroeste de la Manzana 14, cuartel quinto. Los altos del teatro Rubio se componen de catorce piezas y la casa de altos y bajos que sigue, llamada “Hotel Iturbide” y que forma el expresado ángulo noroeste, tiene en los bajos dos piezas chicas, con almacén pequeño y otro de tres naves con arcos de mampostería, una tienda, caballeriza, aljibe común, patio, corredor, zahuan y los altos están compuestos de una sala, cinco recámaras, corredor cubierto de persianas, una cocina y un cuarto de madera.
Dichas fincas que pertenecieron a la testamentaría de don Manuel Rubio fueron vendidas en subasta pública por el señor juez primero de primer instancia de esta ciudad a don Martín Mendía por la suma de treinta mil pesos que entregó, pidiendo los herederos de dicha testamentaría retrovenderlas, digo adquirirlas o redimirlas dentro de 4 años á contar desde la fecha de la escritura ó sea desde el veinte de noviembre de 1875(Fuente: Registro Civil. 82-44-88. Ext. 131) Hasta entonces, el decadente Teatro del Recreo ubicado, según las crónicas, en la calle Del Recreo (hoy Constitución), entre Puente (B. Juárez) y Cocos (Aquiles Serdán) del cuartel quinto, manzana sexta, había sido el centro de reunión de la crema y nata de la burguesía mazatleca del siglo 19: […]
Por fin la sociedad de Mazatlán ha gozado en su seno y por la primera vez, de la satisfacción de tener una compañía de ópera […] La primera composición que se ha puesto en escena en el Teatro Del Recreo fue la hermosísima del célebre compositorVerdi, llamada la Traviata o Dama de las Camelias, el argumento de la obra es inmoral hasta el exceso, pero la música es buena […] (Diario El Pacífico/26 de diciembre de 1868).