El Quelite y nuestras raices
Por: Reportajes Especiales M.I. | Fotos: Mazatlán Interactivo
Durante la temporada vacacional de verano, Mazatlán se llena de turistas de todo México y el extranjero, en su gran mayoría, nuestros visitantes son de las grandes ciudades, todos buscan sol, playa y diversión.
Pocos saben que a tan sólo 37 Kms. al norte de Mazatlán por la carretera libre No. 15 se encuentra un encantador pueblo llamado El Quelite, el cual resulta una opción sin igual para que nuestros visitantes tengan un reencuentro con las raíces mexicanas.
No es fácil encontrar en un lugar a un personaje que les relate de viva voz los orígenes de nuestras más ancestrales raíces, mucho menos que le cuente detalles de las cruentas uniones entre indígenas y colonizadores, así como del comportamiento de los mexicanos productos de las cruzas de razas, incluso detalles pormenorizados de rencillas entre familias o historias de bandidos que asolaron esta región.
Este personaje es el Dr. Marcos Osuna propietario del mejor restaurante de El Quelite El Mesón de los Laureanos, tiene por costumbre saludar a los comensales mesa por mesa, con un característico “¿Todo Bien, no le Falta Nada? Basta que le pregunten cualquier detalle sobre El Quelite para que con lujo de detalles les narre su historia, personajes, anécdotas, modo de vida y vidas y milagros aún de sus propios familiares.
En la parte del tapanco del restaurante se encuentra una galería de fotos muy antiguas y recientes, si por curiosidad usted le pregunta detalles de alguna de ellas, seguramente el Dr. Osuna les contará hasta el último detalle.
Le recomendamos que le pregunte cuál es la diferencia de vivir en la ciudad y un pueblo como El Quelite, estamos seguros que le fascinará lo que escuchará.
Le sugerimos que después de saborear los deliciosos platillos de El Mesón de los Laureanos, le pida al Dr. Osuna que les dé un paseo por lo que será la nueva sección de este sensacional restaurante y posteriormente que den una caminata por el pueblo donde pueden disfrutar de frutas de la temporada, raspados, pan, y otros antojitos típicos, además de la artesanía que ahí se fabrica.