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El Magistral
Texto | Javier Mayorquin × Foto | Iván Lizárraga
Es bien sabido que la mayoría de las carreteras de Sinaloa, ofrecen grandes y hermosos paisajes. Rumbo a Durango, unos kilómetros antes de llegar a Copala, de entre los cerros baja un pequeño arrollo, que en sus aguas arrastra el frío de los cerros, esto lo hace especial para deshacerse un poco del calor que todavía prevalece en esta epoca del año.
Las personas que visitan el lugar acostumbran llevar comida para cocinar justo en medio del arrollo, ya que la poca corriente de agua es ligera y se presta para eso, mientras, los niños se divierten y se bañan, bajo la mirada de los adultos, En otra área del arroyo, los más grandes, se zambullen entre la agresiva corriente que forma la cascada artificial y en ocasiones se lanzan en arriesgados clavados, los cuales muchas veces son ovacionados por el resto de los bañistas
Cocadas, buñuelos, manzanas, duraznos de la región entre otras cosas es lo que los pobladores ofrecen en venta a los visitantes, convirtiéndolo en un medio de sustento familiar. A la orilla del arrollo, se encuentra un pequeño restaurante, un tanto rustico pero muy delicioso, con ese típico sabor a pueblo, su cocina es de hornillas de barro y el combustible es a base de leña.
Esta Maravilla de Sinaloa, conocida como El Magistral, se localiza por la carretera México 40, a unos 15 kilómetros de la colonial ciudad de Concordia, pueblo de pocos habitantes, pero muy amables.