historia
Sinaloa: Histórica y héroica
Rumbo al Bicentenario 2010
El primer combate aeronaval de la historia mundial
I Parte
Texto × Foto / M.C. Cuauhtémoc Sánchez Aguilar
En la visión del arte de la guerra en la primera década del siglo XX, el uso de la aviación era una complicación innecesaria, muchos países pensaron que los conflictos bélicos se decidirían en gloriosas cargas de caballería. En el temprano desarrollo de la aviación en esa época, inicialmente su uso militar se limitaría a misiones de reconocimiento y de localización de blancos para la artillería. La aviación militar se desarrolló bajo el principio de la acción y la reacción.
Los Precursores
En México, desde 1910, la aviación había llegado para quedarse. El 8 de enero de 1910, Alberto Braniff efectuó sobre los llanos de Balbuena, en un aeroplano francés Voisin el primer vuelo, no sólo en México, sino en toda América Latina. Es un hito en la historia de la aeronáutica, pues sirvió para entusiasmar a los seguidores del vuelo.
En 1912, siendo Presidente de la República Don Francisco I. Madero, dictó las órdenes pertinentes para que los primos coahuilenses, Alberto Salinas Carranza y Gustavo Salinas Camiña, se incorporaran en Nueva York a la Moisant Aviation School, la primera escuela de vuelo de América, para realizar el curso de pilotos de aeroplano. Ambos se graduaron como pilotos aviadores respectivamente, en septiembre y octubre de 1912.
El Presidente Madero, hombre progresista y de elevadas miras, pensó con gran acierto, que la aviación ofrecía enormes posibilidades, pues conviene aclarar que ha sido el primer Presidente en funciones en el mundo, que voló en avión.
Regresando a México, los pilotos aviadores Salinas, fueron ascendidos a subtenientes de ingenieros, adscritos al Departamento de Ingenieros de la Secretaría de Guerra y Marina, comisionados al gobierno de Coahuila.
El Presidente Madero no tuvo la oportunidad de ver culminado su sueño, pues en febrero de 1913, un cuartelazo militar y la traición del General federal Victoriano Huerta, acabaron con su gobierno y su vida.
La revolución
A la traición y usurpación de Victoriano Huerta, la nación mexicana se levantó nuevamente en armas. De los primeros Estados de la república en alzarse, fueron Sonora y Sinaloa, en donde hombres como Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Benjamín Hill, Juan Carrasco, Salvador Alvarado, Ramón F. Iturbe, Rafael Buelna, se aprestaron a combatir al asesino usurpador.
Una de las primeras medidas de estos revolucionarios, fue organizar fuerzas militares y conseguir armas. Comisionaron Al coronel Santiago Camberos y al capitán Joaquín Bauche Alcalde, para trasladarse a California, logrando estos comprar un biplano “Martin Pusher”, equipado con motor Curtiss de 75 hp. Que podía llevar a dos personas y poco más de 75 kilos extras de carga. Además contrataron los servicios del piloto aviador francés Didier Masson, y del mecánico James Mc Dean. Cruzaron la frontera por Nogales, Sonora, y el 15 de abril de 1913, ya estaban poniendo en servicio el aparato, en el cual volaron hasta Hermosillo.
El General Obregón avanzando con su Cuerpo de Ejército del Noroeste, el 1 de mayo le puso sitio al puerto de Guaymas, de gran valor estratégico. Los federales huertistas contaban con dos fuertes y además, con los barcos de guerra, Guerrero, Morelos, Tampico, Oaxaca y Demócrata, cuyos cañones eran decisivos en la defensa huertista. Así que Obregón decidió dejar sitiada la plaza y seguir su avance hacia el sur. El avión, bautizado como “Sonora” quedó estacionado en estación Moreno.
Continua…