EL CENTRO DE LA IMAGEN RECIBE CUATRO PROPUESTAS FOTOGRÁFICAS
Héctor Campio
Del 14 de junio al 19 de agosto, el Centro de la Imagen en la ciudad de México presenta cuatro nuevas exposiciones fotográficas: La vida brinca, del fotógrafo y escritor texano Bill Wittliff; Visión Revelada, del cubano-estadunidense Abelardo Morel; Tácticas, Exposición del Seminario de Fotografía Contemporánea del Centro de la Imagen 2006 y La bruja, del fotógrafo mexicano Alberto Contreras.
La vida brinca, primera de las exposiciones, está ligada a la fotografía mexicana. “El trabajo de Bill Wittliff se centra en la cultura del suroeste de Estados Unidos y el norte de México. Es una zona de intercambio cultural importante que registra mediante la cámara estenopéica”, refiere Alejandro Castellanos, director del Centro de la Imagen.
Wittliff, quien además fue guionista de las películas La tormenta perfecta (2000) y Leyendas de pasión (1994), tiene un interés particular en imágenes de la cotidianidad hispana: fiestas rurales, calles, paisajes, personas y animales de trabajo. Es fundador de The Wittliff Gallery of Southwestern & Mexican Photography en Texas, donde ha presentado numerosas exposiciones de fotógrafos mexicanos. Las imágenes que integran La vida brinca capturan en tonos ocres y sepias, personajes de escenarios notoriamente áridos y silenciosos.
También se presenta en el recinto, una selección antológica del trabajo de fotógrafo cubano-americano Abelardo Morell. La muestra tuvo su apertura en The Patricia & Phillip Frost Art Museum de la ciudad de Florida y actualmente realiza una serie de visitas a museos latinoamericanos. El Centro de la Imagen de la Ciudad de México es su tercera escala, después del Museo de Bellas Artes de Santiago de Chile y el Museo de Arte Moderno de Sao Paulo, Brasil. A finales de agosto viajará al Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires.
Tres series fotográficas integran Visión Revelada: Monetaria, Cámara oscura y Alicia en el país de las maravillas. La fotógrafa Elizabeth Cerejido se hizo a cargo de la curaduría.
En las imágenes que corresponden a Monetaria, el fotógrafo descompone la esencia física y simbólica de billetes de distinta denominación. Recupera la textura de estos objetos y se enfoca en los elementos que los decoran: monumentos y rostros. A decir de Alejandro Castellanos, la fotografía de Morell “es una obra fundamental de la fotografía contemporánea, no por el uso de las técnicas, sino por la concepción de cada imagen y la consistencia de cada proyecto.”
En Cámara oscura, el fotógrafo convierte cuartos habitacionales precisamente en cámaras oscuras. Cubre las ventanas con plástico negro y permite la entrada de luz a través de un orificio de 3/8 de pulgada. La cámara de Morell, emplazada en el interior del cuarto, realiza una fotografía cuya exposición tarda ocho horas y registra el mundo externo proyectado al revés en el interior de una recámara o sala de descanso. Se generan así imágenes de lectura doble, donde el edificio del Empire State se desliza con placidez en una cama matrimonial o las autopistas de la ciudad de Los Ángeles se proyectan de cabeza en un cuarto amueblado con tres sillas.
Por último, en Alicia en el país de las Maravillas, Morelll recrea esta narración de Lewis Carroll a través de composiciones que integran libros y otros objetos, con grabados realizados por Sir John Tenniel.
La tercera exposición es un reconocimiento a la trayectoria del fotógrafo veracruzano Alberto Contreras, quien falleció en marzo de este año a los 30 años de edad, en un accidente automovilístico. Es una selección de la serie denominada La Bruja, presentada originalmente en el Centro Fotográfico Álvarez Bravo de Oaxaca.
Contreras, director de la Fototeca de Veracruz en el momento de su muerte, fue nieto del fotógrafo xalapeño Chano Rojano; se formó en la Facultad de Artes de la Universidad de Veracruz y posteriormente obtuvo una beca para estudiar fotografía documental en el International Center of Photography de Nueva York. En esa ciudad fue asistente del fotógrafo Ralph Gibson, quien influyó en el estilo del mexicano.
Alejandro Castellanos, quien fue profesor del desaparecido fotógrafo en 1995, apunta: “La bruja es una visión muy personal sobre la noche, una referencia a la vida nocturna y sus espacios. Las fotos, tomadas en Estados Unidos y Xalapa, reflejan al mismo tiempo un mundo interior complejo, místico.”
“En su periodo como estudiante destacó porque tenía una constancia inusual, además era muy instintivo, con un ojo que captaba instantes precisos de un acontecimiento. Su primera exposición la montó en la Galería del Estado, al lado de otra de Nacho López. Era entonces una promesa de la fotografía mexicana. Hoy es una gran pérdida.”
Tácticas, la cuarta exposición está relacionada con el programa educativo del Centro de la Imagen. Son trabajos de once fotógrafos cuyas edades oscilan entre los 25 y los 30 años, que participaron en el Seminario de Fotografía Contemporánea impartido por el Centro en 2006. En un periodo de seis meses, un grupo de maestros que incluyó a Gerardo Montiel, Francisco Mata y Héctor Falcón, entre otros artistas, condujo al grupo para desarrollar un proyecto de trabajo.
“No es una exposición de fin de cursos, ni mucho menos. Tiene que ver con jóvenes fotógrafos que están cerrando su ciclo académico en alguna escuela de arte o fotografía, o que tienen ya una trayectoria. El objetivo de Tácticas es proyectar mejor su trabajo. Cada uno entró al seminario con un proyecto específico y aquí se le apuntaló para presentarlo de manera cuidadosa”, explica el director del Centro de la Imagen.
Sobre esta muestra, que incluye de lo documental a la construcción de imágenes oníricas, explica: “Lo que caracteriza la fotografía actual, no solo en México sino en el mundo, es que la mirada local se ha borrado o se está borrando. La mirada de los jóvenes fotógrafos ya es global. Tienen un acceso a la información que no tuvieron las generaciones anteriores y eso hace difícil encontrar distinciones entre uno y otro trabajo.”
“Pueden, sin embargo, encontrarse algunas influencias de la escuela alemana, que ha sido muy importante en los últimos años o los fotógrafos que trabajan en el mundo desde la moda y la vida cotidiana. Es muy difícil establecer líneas directas o influencias de fotógrafos actualmente. Es lo que hace que la exposición sea representativa de lo que ocurre en nuestro campo”, concluyó.
El Centro de la Imagen, sito en Plaza de la Ciudadela 2, Centro Histórico. Permanece abierto al público de martes a domingo de 11:00 a 18:00 horas. La entrada es libre.
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