La parte dancística
también tuvo un valor agregado de suma importancia. En las dos
funciones ofrecidas el martes se contó con la participación de cinco
destacados bailarines cubanos que a pesar de que cursan el nivel medio,
su desempeño es equiparable al que han demostrado solistas de las
compañías nacionales y extranjeras que se han presentado en el puerto.
Yasser Serafín Castro, Yonah Yunior González, Yanier Gómez Noda, Aniela
Perodín Marrero, y Marize Fumero Grillo, demostraron la técnica de la
escuela cubana con una actitud de primeros bailarines. Los pas de deux
interpretados por ellos literalmente arrancaron los aplausos del
público que llenó los tres niveles del teatro.
Tal participación especial vino a complementar el destacado trabajo de
decenas de estudiantes de las escuelas municipales de ballet clásico y
danza contemporánea con coreografías de las profesoras Zoila Fernández
Fernández y Margarita Naranjo de Saá, escenografía de Ángel Moreno y
Manuel Carlock y confección de vestuario de Elisa Espinosa.
Un sueño abrió las puertas de la fantasía en vísperas de navidad para
dejar entrar a personajes fantásticos. Clarita y su cascanueces,
convertido en príncipe, vencen al rey ratón en un mundo imaginario en
el que bailarines festejan el triunfo con danzas tradicionales de
España, China, Arabia y Rusia.

Los copos de nieve, Mamá Ginger y el vals de las flores se unieron a este viaje por el mundo de los sueños.
La tradicional obra navideña no solo mostró un elenco de artistas
entregados y talentosos, sino la fase de formación y difusión que
realiza el Instituto de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán como parte
de sus objetivos y atribuciones.
En este evento también se contó con la asistencia de la Doctora Ramona
de Saá Bello, directora de los alumnos de la Escuela Nacional de Ballet
de Cuba.