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Un pueblo encantador y mágico en la Sierra
Copala es otro de los mágicos pueblos sin corona de Sinaloa, mismo que podría alcanzar facilmente esta categoría, con un mínimo esfuerzo.
Ubicado a escasos 80 Kms., de Mazatlán por la carretera Mazatlán - Matamoros (Durango o 40 y muy pronto también comunicado por la Súper Carretera Mazatlán - Durango) justo al píe de la majestuosa Sierra Madre Occidental que fue fundado en 1565 gracias a su riqueza mineral de oro y plata.
La magia de Cópala radica en su bien conservada arquitectura pueblerina colonial y por supuesto a su ubicación.
Llegar a Copala es toda una experiencia. Del mar a las montañas, Al llegar al entroque de entrada lo recibe un serpenteante camino empedrado que lo lleva por empinados cerros, hasta llegar a las callejuelas empedradas y adoquinadas bien franquedas por el caserío antiguo pintado mayoritariamente de blanco y esmeradamente conservado, la callejuela principal le lleva a su tranquila Plazuela que cuenta con un quiosco (Kiosco) porfiriano de hierro forjado y un pequeño jardín que lo rodea ubicada frente a la iglesia de piedra, la cual es una de las más antiguas de Sinaloa. Construida entre 1740 y 1745, su entrada principal es de cantera rosa de fina arquitectura barroca. En su interior se conservan magníficamente sus altares neoclásicos y antiguas pinturas al óleo de gran valor histórico. Pero tal vez el mayor valor que los citadinos encontramos en Copala sea la tranquilidad que se percibe y gozan sus habitantes, lo que nos hace imaginar que el tiempo se detuvo en este mágico rincón del sur de Sinaloa, por algo, numerosos ciudadanos norteamericanos viven en Copala por largas temporadas. Algo que presumen los habitantes de Cópala es que su pueblo fue el lugar de nacimiento de la madre del recién fallecido ex presidente de México José López Portillo.
Copala cuenta con restaurantes, uno de ellos le brinda la oportunidad ce conocer una antigua mina (le recomendamos que haga el recorrido) tiendas de artesanías y comerico, además de personas que le ofrecen paseos por las inmediaciones del pueblo
Ven a Copala y piérdete en la nostalgia.
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