>>>Recibe Francisco Hernández el Premio Mazatlán de Literatura en la Velada de las Artes >>> De nueva cuenta las musas
descendieron al escenario del Teatro Ángela Peralta en la esperada
noche de entrega de los premios Antonio López Sáenz de Pintura, y
Mazatlán de Literatura, dentro del marco del Carnaval de Mazatlán 2010,
¡Con Fervor Patrio!, que Organiza el Instituto Municipal de Cultura
Turismo y Arte de Mazatlán. Mazatlán, SInaloa, México, a 8 de febrero de 2010.- La velada, a teatro lleno, dio inicio
con la participación de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes bajo
la dirección del reconocido maestro Gordon Campbell, acompañando la
actuación del mundialmente aclamado concertista Ángel Romero, quien
inició su actuación como solista de guitarra con tres breves piezas
tituladas Allegro spirito, Adagio y Allegro gentille, tras lo cual vino
el célebre Concierto de Aranjuez, en donde el internacional español dio
muestras de por qué se le considera uno de los grandes guitarristas del
mundo.
Luego de la introducción, que fue
bien recibida por el público, el maestro Ángel Romero salió de escena
para regresar momentos después con Adán Pérez, el joven barítono
mazatleco que se convertiría a la postre en el consentido de la velada.
Ahora con el maestro Romero
dirigiendo a la orquesta, Adán Pérez interpretó Mi aldea, de la
zarzuela "Los Gavilanes", y puede decirse que desde ese momento se echó
literalmente al público a la bolsa.
La actuación de la joven mezzosoprano
Sarah Holcombe levantó de nueva cuenta el entusiasmo del público
reunido en la sala del Ángela Peralta cuando interpretó, Tango de la
Menegilda. Bravos y hurras la acompañaron hasta que desapareció de la
escena.
Al volver del intermedio autoridades
municipales y estatales, encabezadas por el Alcalde Jorge Abel López
Sánchez arribaron al escenario para hacer entrega de los premios y
reconocimientos a los artistas laureados.
El rector de la Universidad Autónoma
de Sinaloa, Víctor Antonio Corrales Burgueño destacó el esfuerzo
coordinado de la máxima casa de estudios del Estado y de los organismos
de cultura para hacer posible los premios en mención. La Universidad es
la auspiciadora del monto en metálico del Mazatlán de Literatura.
En representación del Licenciado
Sergio Jacobo Gutiérrez, llegó Gerardo Ascencio y Raúl Llera Martínez
lo hizo en representación del Secretario de Turismo.
Se mencionó la presea al primer lugar
de pintura, Yves Gregoire, quien no asistió a la ceremonia por motivos
personales. El segundo lugar Diego David Torres, subió a recibir su
premio de manos de las autoridades en mención.
El director del Instituto de Cultura,
Turismo y Arte de Mazatlán, José Luis Franco, dirigió un emotivo
discurso en el que destacó la diferencia que hace al Carnaval de
Mazatlán una fiesta única en México, sino es que en el mundo.
A una pregunta que le hicieran
recientemente en la Ciudad de México, sobre por qué es diferente
nuestro carnaval, Franco respondió: "...en cuanto a lo nacional dudo
que haya otra fiesta de este tipo que otorgue tres reconocimientos al
trabajo intelectual en su desarrollo, lo cual le concede un perfil
destacable a nuestro bochinche anual".
Dijo que en lo referente al Premio
Mazatlán de Literatura, es un reconocimiento que se cuece aparte. Nació
en el año de 1965 cuando se distingue a José Gorostiza por sus Obras
completas, aunque en realidad, desde su punto de vista se le concedió
por esa magnífica pieza poética llamada Muerte sin fin. Luego de unos
años el premio se suspendió por el rechazo de Carlos Fuentes en 1972.
En la segunda etapa del premio se vio
favorecida la obra de Luis Spota "Paraíso 25". En 1985 el Premio
Mazatlán de Literatura se engalana al otorgárselo a Octavio Paz, que
unos años más tarde se haría acreedor nada menos que del Premio Nobel
de Literatura, único mexicano que lo ha ganado hasta ahora.
"La nómina del premio está plagada de
nombre ilustres...Debidamente reforzada por nombres extranjeros, como
Ramón Xirau, Luis Cardoza y Aragón y Julio Travieso. Como una
coincidencia grata, debemos mencionar que cuatro de su ganadores han
sido los únicos mexicanos que han obtenido el Premio Rómulo Gallegos,
que se concede en Caracas, Venezuela, nos referimos a Carlos Fuentes
(no lo recibió, pero lo ganó), Fernando del Paso, Ánfeles Mastretta,
por cierto la única mujer en obtener aquel galardón; y Elena
Poniatowska..."
El narrador y poeta Francisco
Hernández fue breve y emotivo en su discurso al recibir su premio. Dijo
que siempre había escrito sobre otros en su obra y que en "La isla de
las breves ausencias", había decidido hacerlo sobre sí mismo. Explicó
que "breves ausencias" es un término clínico, y es cuando los
epilépticos se desconectan del mundo, y lo que para ellos son largas
horas pueden ser en realidad unos cuantos minutos. Leyó unos pocos
fragmentos de la obra ganadora en donde se percibe la angustia y la
zozobra de sus propias experiencias.
Finalmente mostró al público otro
breve volumen en donde compartió los versos de coplas veracruzanas,
composiciones sencillas y humorísticas, pero no exentas de belleza, y
que el público festejó con risas y expresiones de júbilo.
Después de la premiación regresó el
deleite musical con la aparición del maestro Ángel Romero, que dio la
sorpresa de la noche al dirigir El Huapango de Moncayo, que levantó de
nuevo el entusiasmo. Otra sorpresa fue la aparición de la joven soprano
Penélope Luna, acompañada nada menos que del maestro Romero a la
guitarra.
El colofón no pudo ser mejor con la
interpretación de Adán Pérez, que le dedicó una última canción al
legendario José Ángel Espinoza Ferrusquilla, que se hallaba entre el
público, con el tema “Échame a mí la culpa”.
Cuando las sorpresas parecían haber
terminado, agradecido con las muestras de cariño del público porteño,
Ángel Romero decidió obsequiar una última pieza que mantuvo a todos en
sus localidades. “Fantasía”, composición de su padre y maestro
Celedonio Romero fue la melodía que surgió de la guitarra del artística
que con un volar de manos dio vida a su instrumento asombrando a los
presentes con su maestría y destreza que lo caracterizan como una de
las más grandes figuras contemporáneas de la música.
Noche de emociones, de festejo de las
artes y de la belleza de la mujer sinaloense. Una noche pletórica de
buenos momentos para ser archivada en lo mejor de los recuerdos.
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