Culminan actividades del taller literario infantilRinden homenaje a Jorge Ibargüengoitia Mazatlán, Sinaloa, México, 21 de Junio de 2008.- total de 12 alumnos de entre 7 y 13 años de edad, concluyeron la tarde del viernes sus estudios en el Taller Literario Infantil, impartido por los profesores Humberto Trujillo Ocampo y Bertha Alicia Duarte, personal docente del Centro Municipal de Artes, CMA.
El recinto que albergo las cálidas voces de los pequeños fue el vestíbulo del Teatro Ángela Peralta, desde temprana hora padres de familia y público en general se dieron cita para presenciar el Recital Poético, que en este fin de cursos 2007-2008, rinde homenaje al gran escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia “Llevaba un Sol Adentro”.
Los menores, luciendo sus mejores galas, se dieron a la tarea de presentar seis números diversos, desde la presentación de “El Muñeco y Su Maestro”, representados magníficamente por el niño Ricardo de Jesús Rodríguez y el maestro Humberto Trujillo, quien dio vida a un ventrílocuo y su muñeco, el cual salió ante sorpresa de los asistentes de una caja de madera pintada de amarillo con rojo.
En el primer acto del programa, “El muñeco”, con ayuda de su maestro, detalló la vida de Jorge Ibargüengoitia, entre anécdotas chuscas y amenas, mismas que hicieron que el público infantil comprendiera de una manera didáctica. Ante lo cual los aplausos no se hicieron esperar.
Otro de los puntos a abordar fue el Teatro en atril con la representación del cuento de “Los Hermanos Pinzones” y “El ratón del Supermercado y sus primos del Campo”, de la autoría del escritor homenajeado.
Obras que poseen la virtud de la brevedad, la espontaneidad y la profundidad de la vida en la que las cosas simples se tornan fantásticas con un poco de utopía y creatividad.
“Los Hermanos Pinzones” es el retrato fiel de los mortales que nunca están conformes con lo que tienen; la ratificación de que la fama y el dinero no aseguran la felicidad. Meme y Memo Pinzón, dan vida a dos hermanos muy diferentes. El primero, humilde y amigable. El segundo, llorón, envidioso y agresivo. Aunque la tía Socorrito cree adivinar la personalidad de cada uno apenas nacen, la realidad de ambos es disímil. Mientras Meme hereda el oficio de su padre (zapatero) y vive contento, Memo —pese al supuesto triunfo que le otorgan sus compañeros de clase, con tal de no verlo más— es un hombre frustrado. De nada le sirve ser rico. ¡Qué no daría por ser como su hermano!
Por su parte “El ratón del Supermercado y sus primos del Campo”, obra del memorable escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia, garantiza una lectura gozosa, reflexiva, divertida. Al igual que en otros de sus libros, el autor confirma dominar el arte de la narrativa, no sólo a través de un lenguaje claro, sencillo y contundente, sino desde una perspectiva cotidiana. Sin duda, sus historias y sus personajes son el espejo imaginario en que se refleja la sociedad de nuestros días.
La lectura individual de Creación Literaria tomo espacio en las voces de quienes leyeron Crónicas de Una subida al Faro, El Cerro del Vigía, la reseña literaria sobre La Metamorfosis de Fran Kafka y Mi vuelta al Teatro Ángela Peralta, quienes se dieron a la tarea de producir sus obras y darles vida a través de las voces de Juan Pablo Quintana Figueroa, Stephany Janeth López, Carolina Serrano y Kristy Paola Villasana, respectivamente.
Leila Osuna, Héctor Cruz, Ricardo Alfonso Arámbula, Víctor Martínez, Samuel Martínez y José Luis Salazar, fueron integrantes del taller durante un año, en el cual aprendieron diversas técnicas de lectura, poesía y diversos ejercicios literarios que pusieron en práctica en el recital como lo son la lectura del poema “Juventud Divino Tesoro” de Rubén Galindo.
De igual manera los doce estudiantes se unieron para entonar la canción “Hoy puede ser un gran día”, del autor Joan Manuel Serrat, pieza en la cual fueron acompañados por el coro de los padres de familia, hermanos y público en general, finalizando así con el recital poético “El Mar y sus pececitos”.
Los padres de familia que se interesen en inscribir a sus hijos en cursos de verano y abordar el taller literario infantil, dentro del programa de talleres multidisciplinarios pueden acudir a las nuevas instalaciones del Centro Municipal de Artes, Casa Zaragoza antes del 14 de julio y/o comunicarse al 982-44-46 y 47. Requisitos para el ingreso al taller literario, saber leer, niños de 6 a 13 años de edad.
¿Quién es Jorge Ibargüengoitia?
Jorge Ibargüengoitia fue ante todo un literato con alto sentido crítico. El humor de sus novelas, sus obras teatrales y sus artículos periodísticos son de un sarcasmo fino y salvaje.
La manera como utilizaba su ágil prosa para diseccionar y destazar, para ridiculizar y poner en evidencia a sus personajes, muchos de ellos personajes del poder político y económico, ya fuese a nivel nacional o en el microcosmos de la provincia mexicana, era su fórmula para dinamitar la historia y la realidad oficiales, para hacer trizas el mito de las instituciones y del desarrollo estabilizador, en una época en la cual el PRI era el partido dictatorial en México.
Su madre enviudó poco tiempo después de casada y el pequeño Jorge creció entre mujeres, cuyos deseos fueron que se hiciera ingeniero. Entró a la Facultad de Ingeniería de la UNAM, pero la dejó faltándole dos años para terminar la carrera. A este respecto escribió: “Crecí entre mujeres que me adoraban. Querían que fuera ingeniero: ellas habían tenido dinero, lo habían perdido y esperaban que yo lo recuperara. Faltándome dos años para terminar la carrera, decidí abandonarla para dedicarme a escribir. Las mujeres que había en la casa pasaron quince años lamentando esta decisión. Más tarde se acostumbraron”.
Se inscribió entonces en Filosofía y Letras porque quería ser dramaturgo y tomó la clase de Teoría y Composición Dramática que daba Rodolfo Usigli. Al recibirse se hizo docente y ocupó el cargo de Usigli, a quien nombraron embajador.
En 1962, publicó la obra El atentado, con la cual ganó el Premio Casa de las Américas, y a partir de allí, paradójicamente, decidió hacerse novelista. Los relámpagos de agosto en 1965, fue su primera novela y la que lo llevó a comprender que había elegido su camino. Se trata de una farsa feroz acerca de la última fase de la Revolución Mexicana y de la conformación de la clase político-militar mexicana. En Los relámpagos de Agosto se observa ya el Jorge Ibargüengoitia gran satírico. También escribió cuentos, lo cual derivaría en su aclamado libro La ley de Herodes de 1967.
Vendrían en adelante otras obras importantes: las novelas Maten al león (1969), Estas ruinas que ves (1975), Las muertas (1977), Dos crímenes (1979) y Los pasos de López (1982) —las últimas cuatro forman parte de lo que se podría llamar las novelas del "Plan de Abajo", por desarrollarse, aunque en diferentes épocas, dentro de la geografía de esa ficticia entidad federativa tan parecida a Guanajuato— y los volúmenes recopilatorios de los artículos publicados básicamente en Excélsior y Vuelta. De entre estos destacan Viajes a la América ignota (1972), Sálvese quien pueda (1975), Autopsias rápidas (1988) e Instrucciones para vivir en México (1990).
A Ibargüengoitia no le gustaba que lo consideraran un simple humorista ya que se trataba de un escritor serio y riguroso, ordenado y meticuloso. Su personalidad también fue seria, aunque con sus amistades más íntimas se relajaba.